viernes, 27 de noviembre de 2015

Auto engaño

Novias que desde que deciden cortar con sus novios pasan más horas con ellos, solteros que dicen que están muy bien solos y se pasan la noche hablándote de por qué sus últimas candidatas no pasan el nivel para ser sus novias, personas que dicen que ya no les importa algo (o alguien) y  es lo primero de lo que hablan… Lo que nos gusta el autoengaño.

Un buen artículo para leer sobre esto: 

https://lamenteesmaravillosa.com/conoces-la-disonancia-cognitiva/

viernes, 20 de noviembre de 2015

Autores para la dependencia emocional

   A continuación, voy a nombrar tres autores que son recomendables de leer en el caso que sufras dependencia emocional. Recibo muchos comentarios en el blog acerca de qué hago con una relación. Cuando alguien se plantea esto, es porque verdaderamente quiere dejar la relación pero no puede hacerlo. Eso se llama dependencia emocional.

   3 autores que te pueden ayudar en tu dependencia emocional: 

  1. Silvia Congost http://www.silviacongost.com/
  2. Jorge Castelló Blasco http://www.jorgecastello.org/ 
  3. Mairela Michelena http://www.marielamichelena.com/

   Espero que os sirvan de ayuda :)))

viernes, 13 de noviembre de 2015

Estudiar mejor

Estudiar es un proceso que requiere de una serie de pautas antes, durante y después, Este post versará sobre algunas fáciles pautas que mejorará.

Antes de estudiar

¿Qué se necesita antes de ponerse a estudiar?


- Colores: rotuladores o lapices de colores. Coge siempre tus preferidos.
- Un cuaderno o, incluso, folios sucios que puedas escribir por detrás y así reciclas.
- Buena luz y un pupitre ordenado y con pocas cosas con una silla cómoda.
- Se deja el móvil en otra habitación.
- Si te cuesta mucho prestar atención durante tiempos largo, programa un reloj para que te avise el tiempo máximo que puedes estudiar y tomate un descanso después de ese tiempo. Lo ideal: 45 minutos estudiando - 15 minutos de descanso.
- Silencio.




¿Cómo se estudia? 

Hay que darle color a los apuntes. Es importante hacerlos bonitos. Por eso, se subrayan con colores. Si se puede, incluso, se sigue un patrón de colores. Por ejemplo, rodear las fechas en amarillo; en azul, los lugares... Cualquier patrón que tenga sentido para ti.





Una vez subrayado, se hacen esquemas y/o resúmenes. Es importante no hacer uno sólo. Si no copiar y copiar y copiar lo mismo varias veces, con distintas palabras, con distintos esquemas originales y, al final, nos quedamos con el que más nos guste.

En el caso de estudiar un idioma, se copian varias veces las palabras que nos cuesta deletrear bien. Se escribe varias veces (entre 5-10) en una misma hoja y luego se cogen otras hojas y se va escribiendo una vez en cada una.

Si estudiamos asignaturas de largo contenido como historia o filosofía se copian las palabras clave y se intenta reducir al máximo párrafos complicados. Es decir, si nos hablan en un mismo párrafo de las actividades económicas en Europa occidental y oriental se divide por zonas (oriental-occidental), tipos de actividad (ganadería, comercio, artesanía, etc). Se pueden hacer dos columnas e incluso, se pueden poner en la misma columna aquellas que coincidan.

Si estudias asignaturas de razonamiento, como mates o física, se tienen que hacer muchos y cuando digo muchos es muchos, más de uno y de dos y de tres, problemas y si alguno no nos sale bien se repite hasta conseguir el resultado correcto.

Existen muchas fórmulas. Esto es un breve resumen de ellas. ¿Cuál te funciona a ti? 

lunes, 2 de noviembre de 2015

Los seres perfectos

  ¿Alguna vez habéis intentado hacer algo a la perfección? Es cansado, muy cansado y, normalmente, sale mal (es tanta la tensión y presión que pones que eso te hace fallar). A mi me pasa con el comportamiento perfecto. He intentado (e intento) tener un comportamiento cercano al perfecto: hacerlo bien para no fastidiar a mis amigos, a mis compañeros de trabajo, a mis clientes o a las personas que amo

  El otro día me comentaba una amiga que un problema que encontraba ella del amor del Siglo XXI era el de la búsqueda de la perfección. Decía que parece que hay personas que están buscando a esa persona perfecta, casi angelical, que no te perturbe, que no te moleste, que responda a unos criterios físicos, intelectuales, psicológicos... Todo ello, además, sin que sea una persona muy cargante. 

  Sería algo así como la vivencia del amor platónico llevado al extremo. Sin embargo, ¿quién puede cumplir este concepto "daily"? Siguiendo con Platón, nadie en el mundo sensible muestra estos criterios que hemos creado acerca del concepto inteligible de "gran amor"

  Muchas veces nos lleva a que no podemos parar de buscar, por si acaso. Comparamos con el concepto ideal que hemos fabricado y que creemos que será el que nos lleve a la felicidad ("cuando encuentre a esa persona ideal, entonces mi vida tendrá sentido"). 

  El inconveniente puede venir cuando no estamos contentos nunca con lo que tenemos y pensamos que, en algún lugar del mundo, puede estar otra persona más perfecta que alcance nuestro ideal de perfección y que nos la estamos perdiendo. Esto puede llegar a provocar un sentimiento de insatisfacción continuo. Además de convertirnos en personas cada vez más intolerantes con la vida real

lunes, 26 de octubre de 2015

Pasar hambre en el amor

  ¿Habéis visto comer alguna vez a una persona mayor que ha pasado hambre en su juventud? Yo he visto a los más mayores de mi casa, mayores que pasaron hambre cuando eran jóvenes durante la guerra y posguerra y puedo decir que plato en el que comen, plato en el que no dejan nada, ni siquiera una gota en un plato de sopa. 

  Los mayores se las apañan, ya sea con el pan o cogiendo el plato y tomándolo como si fuera un vaso, para poder acabar con todo. Recuerdan la escasez que pasaron en su juventud y no quieren (o pueden) desaprovechar nada de lo que ahora les ofrecen

  Pasa algo parecido a las personas que han sufrido escasez en el amor, personas que no han tenido relaciones satisfactorias durante un tiempo. Ocurre que cuando cogen una relación la estrujan al máximo hasta que no queda ni una gota, ni un fideo. 

  En el caso de que sea con un amor correspondido, que se encuentren con alguien que esté en el mismo punto, todo irá genial. Lo malo sería encontrar a una de esas personas que interpretan la entrega como dependencia, la pasión como debilidad, el amor como miedo...

  Entonces, en ese caso deberíamos apartarnos lo más rápido posible de esa relación pues, si queremos cambiar el concepto sobre el amor, nos tenemos que alejar de personas que tienen miedo a entregarse en él. Y cuanto antes lo hagamos mejor, porque cuanto más tiempo lo dejemos, más estancados nos quedaremos en relaciones que, de nuevo, nos harán pasar hambre. 


miércoles, 7 de octubre de 2015

Estoy enamorada

  Estoy enamorada. Sí, perdonar que os lo cuente así, de una forma tan brusca. Después de tanto tiempo sin escribir (y sin enamorarme) y, de repente, vuelvo con una confesión tan rotunda. Bueno, quizás no sea tan rotundo, quizás no esté tan enamorada, sino más bien ilusionada con alguien. Sinceramente, pensándolo bien no sé si llamarlo ilusión o más bien desilusión porque, en realidad, lo único que te llevas son desilusiones: desilusiones porque no te llama, desilusiones porque no te escribe, desilusiones porque no queda contigo... Así que como veis es una mierda de amor porque aún no es correspondido. 

  Sin embargo, estoy muy feliz. Sigo con mi vida que me encanta y disfruto pero sobre todo he tomado una decisión: no quiero estar con nadie al que le tenga que demostrar que yo merezco la pena. Porque yo, como ser humano, merezco la pena y si tú no te quieres quedar, yo no voy a hacer nada para que te quedes. 

  Un abrazo a los que me leen y me preguntan (las preguntas en los distintos post las he seguido respondiendo aunque no escribiera). Perdonar la "huida". 

martes, 30 de junio de 2015

¿Qué explicación quieres que te de?

   Si tuviera que elegir una situación que me pueda doler, dentro de las top five de situaciones que me duelen, esta estaría en una posición alta. Hay personas que tendemos a buscarle explicación a todas las cosas. Supongo que este blog es un ejemplo de mi manera de ver la vida, de intentar entender e interpretarlo todo. Y eso es humanamente imposible. Desde una perspectiva más filosófica, no todo tiene una explicación y menos, una sola explicación. Como dice Mafalda "y eso me gusta". Pues a mi a diferencia de Mafalda, no me gusta. 

   Sin embargo, Quino tenía toda la razón . No se puedo explicar el por qué de las conductas de los otros. Hay que aceptar y dejar marchar, porque cuántas más explicaciones pidas más le alejarás y menos sabrá qué decir. Ejemplo: 

Chica: ¿Por qué no has venido a verme?
Chico: Porque ayer pasaste todo el día de mi haciéndote la interesante.
Chica: Tú sabes que no es verdad. Sabes que es que tienes novia y eso me ralla. 
Chico: ¿Entonces para qué quieres que vaya a verte? Ya sabes lo qué hay.
Chica: Ya pero me dijiste que te ayudara a olvidar a tu novia.
Chico: No quiero olvidarla (aquí nos deja descubrir que nos ha mentido porque sólo hace dos días había dicho que "odia a su novia" y que quiere cortar con ella, que no sabe cómo y que ojalá alguien le ayudara). 

 En esta situación, la chica tiene dos respuestas posibles:

Chica 1. ¿Por qué me has engañado?

Chico: Mira, da igual. Para qué seguir hablando. Hemos pasado una noche maravillosa y dejémoslo ahí en ese punto.

Con la siguiente sensación de impotencia  y de pérdida de control por parte de la chica. Él decide cuando empieza la relación, cuánto dura y cuándo se acaba. 

Chica 2. Bueno, no te preocupes. Tampoco quiero una relación contigo. Me encantó el sexo que tuvimos el otro día. Eres fantástico. 

Chico: A mi también. Mira, te voy a ser sincero: a mi me encantaría repetir más veces lo que tuvimos el otro día, pero estás diciendo algunas cosas que no sé qué pensar.

Con la sensación de que no es que te rechace si no más bien que quiero lo mejor de lo mejor. Seguir con su novia y además mantener relaciones sexuales contigo porque le has encantado.

Tú eliges cómo te sientes y eliges lo que dices. Si pides un por qué, la otra persona se pone a la defensiva y no te contesta, te rechaza e, incluso, intenta quedar por encima. Sin embargo, si le haces ver que no te importa por qué lo hace, se acerca a ti. 

  Leí el otro día en un libro de Nick Hornby un párrafo que explica perfectamente esta situación. El personaje reconoce que el hecho de que te den una explicación "es como rascarte cuando tienes varicela. Crees que va a aliviarte y entonces el picor se desplaza a otra parte". Recomiendo esta gran lectura. No se encuentra la respuesta a lo que queremos saber, pero sí sirve para darnos cuenta que la vida no es fácil para nadie y que a todos nos cuesta dar una explicación de por qué nos comportamos de la manera que lo hacemos. 







viernes, 12 de junio de 2015

¿Por qué siempre tenemos que opinar?

- Estoy muy contenta. Este finde voy a ver a una de mis bandas favoritas.
- ¿Sí? ¿A quién?
- A los Ting Tings.
- No los conozco. ¿Qué música tocan?
- Electro- pop mezclado con rock. (Quizás no es la definición más exacta. Podría haber usado la palabra dance punk que queda más "cool").
- Ufff! Vaya mierda. No me gusta.

  En ese momento mi cerebro piensa ¿acaso te he pedido tu opinión? No hacia falta que me dijeras que no te gustan, pues a ti te gusta el rap y a un rapero (heavy, salsero...) siempre le chocan las palabras "electro" y "pop". Pero vamos ya que te pones los Ting Tings van a grabar con un rapero llamado Jay-Z que, a lo mejor tampoco te gusta pues es muy comercial (no tengo ni idea de rap, la verdad).


  Pero al final, lo único que en realidad quería compartir es que "estoy muy feliz por ver a el grupo que me gusta". No quería hablar de música y de opiniones acerca de música y más con una persona que le gusta un tipo muy concreto de estilo musical. Casi nunca me gusta hablar de música con personas que pertenecen a un estilo determinado porque suelen ser muy intolerantes con otros estilos. Pero si nos ponemos a debatir, de acuerdo con la revista NME, los Ting Tings han sido considerados la banda más interesante de Inglaterra

  ¿Por qué cuando nos comentan algo siempre tenemos que opinar? Y además, la mayor parte de las veces, desde un punto de vista negativo. ¿Tenemos de necesidad de autoafirmarnos a nosotros mismos desprestigiando lo que los otros afirman? 
  Muchas preguntas sin respuesta. Lo único que tengo claro que nadie tenemos la verdad absoluta. ¿Qué música es mejor? ¿Qué canción? ¿Qué festival? ¿Qué banda? ¿Quién lo sabe? 
  En definitiva, que voy a ir a un festival y espero pasármelo bien escuchando a esta banda ;)))


miércoles, 10 de junio de 2015

Dificultades inesperadas de tener una empresa

  Antes de poner un negocio los que tienes alrededor te dan consejos. Muchos de estos consejos vienen de la sabiduría popular, no de que ellos tengan experiencia en materia emprendedora. Así que los pones en cuarenta hasta que veas que pueden llegar a ser verdad. Por ejemplo, "nunca pongas un negocio con un amigo, porque puedes perder el negocio y el amigo" (ya lo he vivido...) y "donde tienes la olla, no metas...." (este aún no, pero no me apetece ponerlo a prueba). 

  Sin embargo, dos de las dificultades que más sorpresa me han causado son las siguientes, especialmente porque son muy comunes:

  La primera tiene que ver con el dinero. Partiendo de otro de los consejos más comunes de la sabiduría popular que es "no fíes", no suelo fiar (aunque he fiado y me he confundido con quien lo he hecho). Sin embargo, no hace falta fiar para encontrarte con dificultades para pagar. Simplemente, la gente no paga y hay que recordárselo. "Perdona, llevas ya 5 clases de tu bono de 10 clases. En realidad, se paga al principio de cada bono. Pero bueno como eres una alumna antigua, hemos hecho una excepción y no te lo hemos recordado, pero es que ya llevas 5 clases y como sigas así se te va a acumular con el siguiente". Respuesta de la susodicha "¡ay es verdad! Es que tengo una de deudas en todos los lados...". Diré para justificar este comportamiento que es una joven de 18 años y en cuanto llame a su madre, aparte de morirse ésta de vergüenza, sé que me va a pagar. Pero no sólo es ella con 18 años. Jóvenes, mayores, abuelos que traen a sus nietos, madres y padres...

  La segunda es acerca de los profesionales que contratas: estos trabajan cuando ellos quieren y no cuando tú se lo pides. Es decir, "Por favor Alberto, ¿me puedes hacer un escrito para la Gerencia de Urbanismo?". La respuesta de Alberto, "Sí. ¡Claro! Sin ningún problemas. Para mañana mismo lo tienes y si no puedo te lo mando el lunes como muy tarde" Y tú pensando, "¡qué bien! hoy que es jueves si me lo manda el lunes es prontísimo". Luego llega el lunes, el siguiente lunes y el tercero lunes y cuando ha pasado el tercer lunes y aún sigues sin tener el escrito, le has mandado correos electrónicos, mensajes y llamadas que, por supuesto, no te ha contestado, se te queda una cara de tonta...



  Respecto a este último punto, me acuerdo cuando mi amiga Alejandra, recién licenciada, se preocupaba de si iba a ser lo suficiente profesional o no. Y yo le contesté: "si supieras lo que hay por ahí. ¡Con qué entregues el trabajo a tiempo y le pongas interés ¡ya es bastante!". Ella se lo tomó como una crítica social muy exagerada de mi parte. No sé lo qué pensará ahora que ya se ha tenido que ir de dos empresas por el trato que le daban los jefes y jefas. 

  Así que, nos toca aprender a respirar y saber que el mundo no va a tu ritmo si no al mundo que cada uno marca. 

martes, 9 de junio de 2015

Yo quiero tener novio (y no me avergüenza)

  Últimamente me está cansando estupor un comentario reflejo que me sugieren cuando me preguntan si tengo hijos o si tengo novio. Cuando respondo que "no tengo", siempre me dicen que "qué bien", que "es como mejor se está" y me felicitan por muy buena elección.



  Pues bien, ya me estoy mosqueando. No es una elección el hecho de no tener novio. Es que en los últimos siete años no he encontrado a nadie que se quisiera quedar conmigo. Durante estos años, me he enamorado de personas que me gustaría que estuvieran hoy aquí conmigo pero no es así. 




  No me avergüenza decirlo a pesar de que parezca que decir que "quiero tener novio" te hace una persona, una mujer dependiente y sumisa. Nada más lejos de la realidad. No tengo ningún complejo en decirlo pues en todo el tiempo que he estado sin novio he vivido en otro país con un idioma diferente, he cambiado varias veces de trabajo, he abierto un negocio, he viajado por todo Europa e, incluso, he ido a festivales de música sola. Y para todo esto, nunca he necesitado tener novio. 




  Así que creo que teniendo mi autosuficiencia justificada perfectamente, ahora puedo decir que creo que se está mejor con pareja que sin ella. Esto no es una realidad para todo el mundo obviamente, hay personas que les encanta la soledad. Pero, en condiciones normales, una pareja te (me) aporta una tranquilidad y una serenidad que familia, amigos y perros no te pueden aportar. 




  Es curioso el tipo de personas que valoran excepcionalmente la vida en soltería o que me hacen creer a mi que así la valoran. En el caso de las mujeres, son mujeres emparejadas que llevan más de quince y de veinte años con sus parejas (si mola tanto ser soltera e independiente, ¿por qué no cortas con tu pareja?). Encima, alguna de ellas me ha llegado a afirmar que ella es que es muy independiente, cosa que sorprende cuando ha pasado menos parte de su vida soltera que con pareja y la mayor parte de esta parte de su vida tenía menos de 13 años. 




  En cuanto a chicos, normalmente los chicos que se vanaglorian en las ventajas de la soltería son chicos que salen cada fin de semana a "cazar", que ni siquiera se les ve a gusto con sus amigos. Más bien, se les ve mirando a los grupos de chicas que tienen alrededor para ver con quien se pueden ir esta noche. Por si fuera poco, luego de irse con estas chicas de las que no quieren mucho más que una noche o temporada corta con ellas, les comen la cabeza contándoles las miserias de su vida (que si "tuve una ex que me rompió el corazón", es la más común, pasando por "estoy quemado de mi trabajo" y "no me hablo con mi hermano"... Desde mi punto de vista, tratando a alguien de una noche como si fuera una novia pues necesitan desahogarse.




  El sexo es sexo. El amor es el amor y los dos juntos son la receta ideal. Sin embargo, no quieras pasar conmigo una noche, contarte tu vida y cuando me confundes, decirme: "eres una chica ideal pero yo no me puedo enamorar de ti, ni de nadie". Porque es que me da ganas de salir los fines de semana con un cartel que diga lo siguiente: 



domingo, 7 de junio de 2015

¿Sirve para algo repetir curso?

  Cuando era pequeña creía que era normal e, incluso, justo repetir curso. Sin tener mucha idea crítica sobre pedagogía, pensaba que lo lógico era que sino aprobabas el curso, entonces lo mejor y más sabio era volver a hacer ese mismo año para que así, según decían los profes, consiguieras la maduración necesaria para afrontar el currículo escolar.

  Hoy en día, tras mi experiencia formativa y profesional puedo decir que repetir no sirve para nada, especialmente, si esa repetición de curso no va acompañada con cambios en la forma que el alumno tiene de afrontar el currículo escolar. Entonces es probable que el niño ni saque mejores notas o, incluso lo que es peor, que vuelva a repetir.

  Carlos tiene 14 años y ha repetido primero de la ESO. Lo conocí a finales del segundo trimestre cuando su padre llegó diciendo que "ya no sabia qué hacer con su hijo", "que era un vago y era imposible que aprobara". No sólo eso. Temía que si seguía así volvería a repetir.

  En el primer trimestre le habían quedado 7. El padre no conseguía entenderlo porque "¡¡¡ya era la segunda vez que hacía esas asignaturas!!!" y se preguntaba que si "por lo menos para un cinco, ¿no iba a estar?".

  Antes de conocer a Carlos sentí el típico miedo que siento antes de conocer a una persona en la que hay que provocar un cambio conductual: "nunca sabes si tendré la influencia suficiente para provocar ese cambio". Sin embargo, el Carlos que yo me encontré, aunque completamente desmotivado y con una asunción importante de la etiqueta de "tonto", era un niño que respondía a los ánimos; que sonreía y se alegraba, si confiabas en él; que si le decías "tú puedes sacar buenas notas", aunque al principio no se lo creyera, te escuchaba y le gustaba la idea.

 Entonces le empezamos a enseñar técnicas de estudio, le enseñamos a hacer resúmenes, esquemas, subrayar, trucos mnemotécnicos... nada del otro mundo. Y, lo más importante,  le quitamos la etiqueta de "repetidor" y le pusimos la etiqueta de "listo", de "vivo", de "responsable" y muchas etiquetas más.

  Quedan dos semanas de clase y las notas son todas aprobadas con notables en Sociales y Naturales, bien en lengua. Aún nos cuesta un poco más las Mates y el Inglés porque ahí era donde se notaba mucho más los años en que nadie se había preocupado que estudiara correctamente. El resto de asignaturas la nota es sobresaliente.

  En menos de 3 meses, Carlos es uno de los "empollones" de su clase (tenemos etiqueta para todo, ¿eh?) y no sólo eso, sino que está deseando aprender más en Mates y especialmente en Inglés para poder viajar y poder hablar más fácilmente con los profes nativos de la academia.

  Así que si me preguntan, tengo claro la respuesta: ¿sirve de algo repetir? Para nada. Sólo si acaso para que los padres tengan un disgusto y para que los niños se pongan nuevas etiquetas negativas para definir su auto-concepto. Pero quitando para eso, repetir no sirve para nada.

viernes, 22 de mayo de 2015

No puede atenderte. Estoy cambiando la foto del whatsapp

La foto y la frase de Whatsapp, la foto y el comentario de Facebook,  la foto del Line, la frase ingeniosa del Twitter, las fotos de Instagram, de nuevo un comentario en el Facebook,  el post de la semana con su respectiva imagen... Como se suele decir, "un sin parar"...

Vivir para los demás, demostrar que disfrutamos, que somos ingeniosos, guapos, guapas, creativos, que estamos bien, que estamos mal, tristes, enfadados, irónicos, sarcásticos, bellos, pacientes...

Escribir frases en tu estado dirigidas a otros, subir canciones en tu muro que te gustaría dedicar a ese alguien especial, eliminar a los "amigos" del Facebook,  a los amantes y ex - amantes,  volverles a pedir amistad, decir "no lo digo por nadie" y tener un claro destinatario...

Cambiar de opinión continuamente, volver a pensar lo mismo, ser incongruente,  crear polémica,  decir lo que piensa la mayoría, lo que todo el mundo quiere oír, ir de radical...

Cortarte el pelo y colgarlo,  pintarte el pelo azul y colgarlo, hacerte un tatuaje y colgarlo, ponerte una gorra y colgarlo,  dejarte bigote y colgarlo ("¿Qué pensáis? ¿Me queda bien o me afeito? ¿Os gusta este bigotillo?"), peinarte y colgarlo...

Divertido, ameno, entretenido, útil, pero insuficiente...

sábado, 16 de mayo de 2015

Una historia de dependencia emocional (I)

   "Conocerte es lo mejor que me ha podido pasar aquí. Es difícil emigrar de tu ciudad a una nueva ciudad, es difícil saber que vas a pasar mucho tiempo sola y pasarlo..., es difícil no estar con tus amigos con los que todo es más fácil: los bares de siempre, los planes de cada viernes... Salir de tu zona de confort. Así que, de repente, estar en otro país y tener a alguien con quien conectas tan bien, es maravilloso".

   Este párrafo tan empalagoso nos recuerda a esas historias de amor que se desarrollan de forma tan fácil en la ficción y que todos y, especialmente, todas queremos protagonizar. Sin embargo, la realidad de la situación es otra

   En una serie de posts os presentaré una historia de dependencia emocional, de necesidad de tener amor y que te quieran, de no ver ni querer abrir los ojos, a pesar de los consejos de la gente de alrededor y de los propios de las personas implicadas, cuando el otro te dice "vete, déjame, te hago daño" y  tú misma lo sabes y, sin embargo, luchas para conseguir una historia de amor. 

lunes, 11 de mayo de 2015

Crecer no es igual que madurar

 Trabajar con personas de distintas edades agrupadas por éstas, te da perspectiva de cómo evolucionamos los seres humanos y cómo nos vamos cambiando. Hasta cierto punto podría decir de cómo nos volvemos más ¿tontos? ¿Es esa la palabra correcta? Perdonarme si os parezco "impolite".

 Si bien es cierto que hay algunas mejoras que ocurren, en muchas otras vamos a peor y nos volvemos más farrucos e ignorantes, más adolescentes (que no niños).

 En las clases de inglés tenemos grupos como digo de distintos niveles. Cuando faltan alguno de los niños, el resto pregunta por él. Le echan de menos y dicen frases como: "uy, qué pena que Fernandito no haya venido hoy". Sin embargo, una vez dicho esto, siguen con su tarea y siguen jugando como si Fernandito hubiera venido a clase.

 Con los adultos, no es lo mismo. Se quedan estancados en esa persona que no está. E, incluso, durante la clase y después de ella afirman que hoy han hablado peor en inglés porque esa persona no estaba.

 Esto pasa en una clase que dura una hora o dos como máximo. Pero lo mismo se traslada a las relaciones personales. Cuando alguien nos deja, no nos influye sólo en el área que esa persona nos ha dejado, sino también en otras áreas de nuestra vida. Es decir, si es en el amor también nos afecta en el trabajo, en las relaciones con nuestras amistades o, incluso, en la salud.

¡Ojalá pudiéramos volver a ser como niños que, aunque nos afecte la pérdida, podamos seguir con las distintas áreas como si nada pasara!


domingo, 3 de mayo de 2015

Alternativas a la tristeza: hablar de los viajes

- Chica: ¿A qué te dedicas?
- Chico: Estoy estudiando guitarra flamenca. 
- Chica: ¡Qué interesante! Tienes que disfrutar mucho.
- Chico: Sí pero, a veces, me preocupa mi futuro profesional, si encontraré trabajo. Aunque lo bueno es que, a diferencia de otras carreras de música, en guitarra flamenca sólo salimos 15 licenciados al año porque la carrera solamente está en Córdoba.
- Chica: ¿Y en Rótterdam, no?
- Chico sorprendido: "¿Cómo lo sabes?"
- Chica hinchada como un palomo por su sorpresa: Porque estuve hace poco en Rótterdam y me encontré con un amigo que también estudia guitarra flamenca. Me hizo ese comentario.
- Chico: Pues sí.  Aunque parezca raro la carrera sólo está en Córdoba y Rotterdam. 
- Chica: ¿sabes una casualidad curiosa? Estaba paseando por Rotterdam y vi muchas banderas blancas y verdes
 Resulta que la bandera de la ciudad de Rótterdam es igual que la de Andalucía. ¡Qué casualidad que sean ellos entonces los que tienen la carrera de algo tan andaluz!
- Chico: Ostras, no lo sabía pero es un dato interesante. ¡Mola!


  Cuando estuve en Holanda no sabía si moverme o quedarme sólo en Ámsterdam. La verdad que al final decidí a hacer esa visita, que fue un poco aventura por la precipitación pero nada más que por esta conversación, mereció la pena. 

  Además de que aquel día disfruté mucho la ciudad primero sola y, más tarde, tuve la suerte de encontrarme con un amigo que me llevó a algún bar que merecía mucho la pena, estos viajes te sirven, no sólo para conocer en el momento, sino además para aumentar tus temas de conversación.

  Asi, cuando estás en esa incómoda situación, al menos para mi, de conocer a alguien que probablemente esté intentando ligar contigo (y ya sabemos lo difícil que es romper el hielo), pues que no se produzcan esos tensos silencios.

  Viajar siempre enriquece si lo haces con los ojos abiertos.


domingo, 26 de abril de 2015

Las mujeres en el amor

 Dos mujeres, dos edades diferentes, dos vidas diferentes, generaciones muy distintas, dos países europeos y, sin embargo, la mismas vivencias con distintos comentarios. 

 Laura. Española. Más de 40 años. Un largo historial de personas que han pasado por su vida aportando felicidad durante breves períodos de tiempo. Casi nunca, la novia principal. En la mayoría de los casos, la amante. Feliz con su última historia amorosa en la que, de nuevo, es la amante. Esperando encontrar a ese hombre que la merezca.

 Marion. Francesa. Hace 4 años pasó los 20, edad en la que tuvo su primera relación importante. Varias relaciones también que han durado poco tiempo. A diferencia de Laura, era la principal pues no había otra pero en la mayoría de los casos, las relaciones eran catalogadas como "nos estamos conociendo", somo  "folla amigos", es decir, no somos novios pero hacemos como si lo fuéramos. Sin embargo, no nos comprometemos ya que yo soy joven y aún tengo que cumplir mi sueño y mi sueño está en otra calle, en otro barrio, en otro país, en otra lugar, en otra frontera y no puedes venir conmigo, y no puedo compartirlo contigo.




 Las dos comparten bellas historias acerca de la relación de sus padres. Si cierras los ojos y las escuchas no sabes si te está hablando una o la otra porque te cuentan la misma historia (con la única objeción de que además de distintos tonos de voz, está la bella diferencia que lo hagan en un diferente idioma). Sin embargo, es igual la forma en que lo expresan:

 "Yo he vivido en una casa donde mis padres llevan juntos más de 18/38 años juntos y aún hoy cada día cuando se sientan juntos en sus sillones a ver la tele, lo hacen cogidos de la mano. Sé que eso existe y sé que eso es lo que quiero para mi vida".

 La diferencia es que Laura, aún cree que lo puede conseguir. Que aún está tiempo. Que en cualquier momento vendrá ese hombre que sabrá valorarla y que la cojera de la mano para ver juntos la tele. Sin embargo, Marion cree que será difícil encontrar a alguien que además de luchar por conseguir sus sueños, quiera luchar a su lado para compartir una vida. Laura viene de una época en la que aún se luchaba por conseguir metas conjuntas, Marion de una sociedad que se ha vuelto egoísta y se prefiere el desarrollo profesional antes que el personal, retrasándose tanto la edad de encontrar parejas que algunas mujeres llegan tarde. 

 Laura nunca ha exigido nada a nadie. Siempre ha aceptado jugar al rol de la amante y si alguna persona ha jugado con ella, entonces ella le ha dejado. Con Marion sí que han jugado pues, a diferencia de Laura que sabía que siempre había otra, "la principal", Marion creía que tarde o temprano se convertiría en la principal. Por lo que, esperaba, esperaba y esperaba pensando que el otro, en vez de llamarla folla-amiga, un día la bautizaría como novia

 Relaciones que empiezan mal y mal acaban. Sentimiento de valía tocado. Dependencia de la decisión del otro. Pérdida de tiempo y de energía. 

lunes, 20 de abril de 2015

Los gatos locos

  Los felinos son los animales que más me gustan y, en particular, los gatos. Me encanta esa independencia que muestran, una amabilidad dosificada y respeto en general, aparte de su estética,. Nos gusta aquello en lo que cuando nos vemos reflejados, nos transmite nuestro reflejo de forma bella, por eso, me gusta más el reflejo que veo cuando me observo en un gato que un perro, su máximo competidor doméstico. 

  ¿Se pueden comparar las personas con los gatos? Obviamente, no. Cómicamente me gusta comparar las reacciones que tienen algunas personas con sus "parejas" o "líos", con la forma de ser de mis gatos. He tenido dos gatos: Fluping y Lacitos. Ellos me recuerdan dos tipos de personalidades en las relaciones: los flupines y los lacitos. Por goleada, ganan los lacitos. 

¿Cómo eran Fluping y Lacitos?

  Lacitos fue mi primer gato. En realidad, era una gata pero bueno, con esa edad en la que me la encontré, lo mismo daba. Lacitos estaba lo más lejano que se puede estar de ser un animal doméstico adorable. Aunque le salvamos la vida, él nunca nos trató como si hubiéramos sido su salvación. Lacitos, si se enfadaba, podía mantenerte encerrado durante horas en una habitación y era capaz de saltar a una gran altura si apoyabas tu mano en el marco de la puerta. No se veía un gato feliz. Siempre fue agresivo. Sólo se le podía tocar cuando estaba dormido o en celo. También, al final de su vida porque estaba malita y se dejaba cuidar o, quizás no le quedaba otra. No vivió ninguna aventura particular, exceptuando esos episodios de agresividad. 

  Fluping era todo lo contrario a Lacitos. Era adorable. De hecho, tan adorable que fue el primer que se atrevió a acercarse a Lacitos sin tener ningún problema. Se atrevió a dormir encima de él y quizás porque ya estaba vieja, se quedaron los dos acurrucados. A Fluping lo podías meter en un transporting sin problemas, cosa que nunca conseguimos con Lacitos, y así conoció distintas ciudades españoles, distintos jardines en los que jugar, distintos pisos que investigar. Aunque era bueno (si le llamabas, venía) y cariñoso (si llorabas, se tumbaba junto a ti y te chupaba las lágrimas), nunca fue pesado, siempre mantuvo la característica principal por la que más me gustan los gatos: la autosuficiencia. Era muy independiente y eso le llevó a vivir varias aventuras como sobrevivir días enteros fuera de casa e, incluso, tener una camada. Sabía buscarse bien la vida pero cuando le encontrábamos y lo metíamos de nuevo en casa, tras un baño caliente, venía a tumbarse entre nuestras piernas mientras veíamos la tele. 



Similitudes con las personas 

  Fluping y Lacitos me recuerdan a esos dos tipos de personas. Lacitos a esos que quieren hacer alarde de autosuficiencia e independencia y nunca se acercan, no son cariñosos, inclusive se pueden mostrar agresivos si te acercas. No obstante,  cualquier día cuando menos te lo esperas, te piden cariño porque están muy necesitados, lo que te provoca un efecto adictivo sobre su conducta. Personas de esas que nunca viven nada especial o lo especial que viven, lo fastidian porque siempre se muestran gruñonas, enfadadas, quejicas. Al fin y al cabo, personas atormentadas, gatos locos.  

  Sin embargo, los "flupines" que conozco son personas que están tan seguras que son autosuficientes y que no necesitan a nadie, que te quieren, te abrazan, te miman y te acompañan. No tienen miedo de compartir espacio porque saben que eso no les hace prisioneros, porque ellos tendrían el valor suficiente de en cualquier momento cambiar su rumbo. Viven aventuras y las disfrutan y, sobre todo, saben que el amor no va reñido con la libertad. 

domingo, 12 de abril de 2015

Cuando le duele que le ames

  Estaba a punto de acabarse el verano y con él se acababa su aventura londinense. Podría concluir que ese había sido el mejor y el peor verano de su vida. En realidad no era verdad, había vivido otros muchos veranos mucho más felices que ese y otros muchos más tristes. Sin embargo, era cierto que ese era el verano más intenso que a sus 29 años recordaba.

   Esa noche le quedaba lo más difícil: despedirse de él. Él era la persona que había llevado al límite sus emociones durante todo el verano. La persona que le había regalado muy buenos y dulces momentos pero que también le había hecho sacar lo peor de ella, una forma de ser que no recordaba desde que era adolescente. 

   Bajó en la parada de Manor House, en la misma parada donde siempre quedaban. Él trabajaba cerca y era el punto donde siempre se encontraban, especialmente porque ya habían tenido alguna que otra discusión por concretar el punto de quedada. Llegó una hora antes porque, aunque durante ese verano había perdido parte de la autoestima y seguridad que había ganado gracias a su estancia en Londres, el hecho de volver pronto a España le hacía sentirse más fuerte y segura y quería aprovechar para hacer sola algo que nunca había hecho. 

   Sabía que esa noche podría volver a repetirse uno de sus tantos enfados inoportunos e inesperados, tan inoportunos e inesperados que cada vez que pasaban, ella no tenía ni argumentos para defenderse porque cómo te vas a defender ante alguien que elige la queja como forma de ser y que interpreta todas tus infortunios como ataques personales hacia él. Personas así difícilmente valoran que la mayoría de las cosas que haces, las haces solo para que él se sienta bien. 

  Cuando salió del "tube" recuperó la cobertura del móvil. "¡Uy, uy, uy! ¡Cuántos wasaps!¡Mala señal! ¿Será David?, no tengo tantos amigos en Londres para que sea otra persona". Efectivamente, David uapi. Escribía: "no quiero que vengas, no te quiero ver, no te quiero despedir. He tenido un mal día y no me apetece. No es tu culpa. Lo siento pero vete". 

  Al ver que ella no le había contestado ante esos mensajes supo que posiblemente era porque vendría en el metro. Ante la no respuesta de ella había continuado: "¿no estarás viniendo verdad?? y, más tarde, "¿estás vinendo??Me da igual, que sepas que no te voy a ver. Si estás viniendo una hora antes, es tu problema". "Hoy he tenido un mal día y no quiero verte. Lo siento. Sé que es una putada para ti porque es tu último día aquí pero es lo que hay".

  Ella respiró profundamente. Respiro tranquila. En el fondo se lo esperaba. Había sido un verano muy intenso a su lado y la última noche no podía ser diferente. Algo tenía que pasar. Entonces, ella le dijo que lo aceptaba, que obviamente le gustaría vivir una última noche especial junto a él pero que si él no quería, pues que se acababa. Al fin y al cabo pronto vivirían en dos ciudades distintas de dos países diferentes. Pero de todas formas le dijo que no renunciaría a su idea de tomarse una última cerveza sola, sin compañía como había hecho muchas otras veces en otros bares. 

  Se fue al The Finsbury porque era un bar al que tenía muchas ganas de ir y, ya que no había contado con su compañía en todo el verano para tomarse una pinta allí, no quería perder la oportunidad de hacerlo sola. Así que tomaría la cerveza y cuando él, una hora después saliera, le apetecía recoger algunas cosas que le quedaban en la mochila y que ella no podía llevar hasta Valencia, pues que las recogiera. 


  En el fondo no quería irse sin decirle un último adiós, sin verle por última vez y, aunque ella esta vez había aceptado lo mejor que se puede aceptar, que la persona con la que has compartidos las noches de verano no quiera dormir contigo la última noche, sí que le llenaba la idea de verle por última vez.

  Así que un poco antes de las 22 pasó por el Finsbury. Ella le dijo que estaba en ese bar que siempre le había comentado a él que le gustaba, sin decirle el nombre. Él le chillaba por whatsapp (sí aunque parezca mentira se puede chillar por whatsapp ), que de qué bar hablaba, que él no recordaba nada. Lo que él intentaba con estas frases es demostrarle a ella que sus palabras, las palabras que ella le había dicho durante el verano, no eran importantes porque esa noche fue la única noche que David en vez de ir por la acera de la izquierda, la que es natural teniendo en cuenta que su casa estaba a la izquierda, iba por la de la derecha. O ¿quizás era porque iba a comprar al Sainbury's por lo que cambió de acera?. 

 Aún así le chillaba: "mira yo no sé donde está ese bar ni donde estás tú, así que dale a otro mis cosas que yo no he tenido un buen día y me voy". 

  Entonces, ella que ya lo había visto pasar mientras hablaban por whatsapp se bebió de un trago el último sorbo que le quedaba de su pinta y echó a correr detrás de él. ¡¡David, David!!! Él como si de un pavo real se tratará dio media vuelta, como si estuviera en un film de esos de cámara lenta que te lo ponen una y otra vez e hinchado le sonrió: "¿para qué corres?". Entonces, ella se acercó y se las dio. Le dio las gracias por el verano, se dio la media vuelta y se fue. 

domingo, 5 de abril de 2015

El efecto paradójico en las relaciones personales

  El efecto paradójico en Psicología es uno de los efectos más interesantes y traicioneros y, sin embargo, no se suele hablar de cómo afecta en la superación de los rechazos amorosos. 

  Estoy preparando un post en el que recordaré que no debemos de insistir en que no vamos a pensar en alguien, no debemos decirnos que no vamos a llamar a alguien o no vamos a contactar con alguien. No debemos de poner estas limitaciones porque cuanto más nos las ponemos, más nos apetece hacer lo contrario de lo que hemos manifestado. 

 ¿Podría ser éste uno de los mayores hándicaps que nos perjudican a la hora de superar el rechazo de las personas que ya no nos quieren? 

  Una cosa te pido: no pienses en un molino rosa. No pienses en un molino de color rosa, por favor. Te repito, no pienses en un molino que sea de color rosa ¿me has entendido?. Y, ahora te pregunto, ¿en qué estás pensando?

sábado, 28 de marzo de 2015

El secreto de Diana

- "Carlos, te tengo que contar un secreto".
- "Dime, dime".- Carlos sonríe aunque, cuando me fijo bien, parece preocupado. 
- "Es que te tengo que decir una cosa, pero estoy nerviosa".
- "¡Venga!, dímela". - Le anima Carlos.
- "Vamos mejor fuera".- Les acompaño porque no me gusta dejarles solos. 
- "Carlos, no sé cómo decirte esto".
- "¿El qué?.- Cada vez Carlos sonríe más. La cara de preocupación también es mayor. 
- "Tengo novio. Vive en Burgos". - Carlos y Diana ni siquiera se miran al decirse estas palabras. Los dos miran al frente. 
Pasan unos segundos, Carlos empieza a estrangular a Diana. Diana se pone un poquito roja. Les tengo que separar. 
- "¿Ves? Por esto no te lo quería contar. Sabía que te ibas a enfadar". 

 Carlos se va a otro silla enfadado. Mira hacia la calle, de espaldas a nosotras. Le preguntó a Diana que desde cuándo tiene novio. Me dice que desde que tenía 3 años. Ahora tiene 7. Diana se levanta y va a hablar con Carlos. Le dice que no se preocupe, que no se enfade. Carlos, de 5 años, no le habla al principio. Al final, se jacta de que él también tiene novia: es su profesora. 

 Carlos mueve la cabeza para evitar el contacto visual con Diana. Ella le dice que parece un rockero. Él mueve más fuerte y entonces ella afirma que con el pelo así, Carlos se parece a su novio, a Rafa. 

 Después de esto vuelven a clase corriendo juntos y vuelven a pasárselo bien. En un momento dado, Carlos se vuelva a acordar y, de nuevo, se entristece. Para de jugar en la clase y se pone a mirar hacia la ventana. Entonces, Fernandito le pregunta: "¿Qué te pasa Carlos?". Carlos le dice que está triste y mira a Diana. Fernandito, de 6 años, se da cuenta de lo qué pasa y empieza a chillar: "yo de mayor quiero ser Papa; yo de mayor voy a ser Papa. Voy a ser el Papa Francisco". Así repetidas veces. 

 Al final, acaban todos juntos riéndose en la pizarra, aprendiendo cómo se escriben novia, novio y Papa en inglés. Se divierten. 



domingo, 22 de marzo de 2015

La gente es que es la leche

  Muchas veces nos dejamos desesperar por cómo actúa la gente respecto a nosotros. Criticamos sus comportamientos y les acusamos de no tratarnos lo suficientemente bien, de ser egoístas y lo bastante egocéntricos para no tener en cuenta nuestros sentimientos. ¿Quién no ha dicho alguna vez? "¡La gente es que es la leche!" o "todo el mundo es igual". Esto lo decimos sin pensar que nosotros también somos "gente" para otros. 

  Últimamente, tiendo a usar en primero persona el verbo "ser" en estas frases puesto que, aunque no sea intencionado, en la mayoría de los casos, muchas veces también utilizo frases desafortunadas, tengo conductas que pueden ser molestas para otras personas, o simplemente no reacciono bien en situaciones que se espera otra reacción de mi. 

  Por eso, darse cuenta de que nuestra forma de actuar, a veces, también daña a los demás y es algo que hacemos sin querer y no es significativo, hace que podamos asimilar mejor las argumentaciones en contra de una de las tres principales creencias erróneas que según Albert Ellis tenemos los seres humanos. Esta es: "los otros deben comportarse bien y justamente con nosotros". Pues no. No siempre se van a comportar así y esto es una certeza. 

  Tendemos a creer que existe un principio de justicia universal en el mundo que, en realidad es un principio que nosotros hemos creado y es por el cual regimos nuestra vida. Este principio suele ser más exigente y severo cuando analizamos la conducta de los demás hacia nosotros que cuando nosotros hacemos algo mal. Es decir, si los otros no se comportan como creemos por este principio que se deben comportar, los acribillamos o nos sentimos fatal y si nosotros nos saltamos nuestro principio, entonces siempre podremos encontrar la excusa perfecta por el que lo hicimos. 

  Todos somos la leche en un momento dado. En mi caso, he dejado de sentirme culpable por no tener siempre una conducta que se considere "universalmente justa" desde mi punto de vista o desde el de los demás. Somos seres humanos. Fallamos, rectificamos y nos volvemos a equivocar. Y por mucho que digan que la vida sirve para aprender, muchas veces no aprendemos. Pero eso, no nos hace menos valiosos como personas. Sólo tienes que intentar dar lo mejor de ti en cada momento. 

sábado, 14 de marzo de 2015

Miedo al rechazo

  Nunca había pensado en las ventajas que tiene no tener miedo al rechazo hasta que comparé personas que consiguen sus objetivos frente a personas que están estancadas. No tenerle miedo, te hace ser mucho más valiente. Si no temes que algo te puede salir mal, si no te quedas anclado cuando algo te sale mal y eres capaz de pasar rápidamente a lo siguiente, entonces la vida fluye mejor y más. Tengo amigo que no son guapos y, sin embargo, ligan mogollón y tengo otros que son muy guapos y nada. Creo que esto se debe a dos motivos:

- El primero es que les da igual que les digan que no. Bueno, a lo mejor les pica un poco, pero en general, si les dicen que no, no se quedan paralizados por la negativa, si no que rápidamente pasan a otra cosa 
- Además, saben que cuanto más lo intenten, más probabilidades tendrán de que alguien diga "sí"

  Muchas veces nos han hecho pensar que el rechazo es algo negativo, que si te rechazan vales menos, eres menos valioso. No es cierto. No puede serlo cuando durante nuestra vida nos rechazarán en numerosas ocasiones: trabajo, amor, amistades que ya no nos quieren, etc. Nuestro valor en el mundo no puede depender de algo que va a pasar muchas veces, de algo que depende de los demás y no de nosotros mismos. 

  El rechazo no es algo negativo, no te quita valor como persona ni te hace menos valioso. Sin embargo, es una de las grandes mentiras que mantenemos y más ahora que vivimos en una sociedad en la que si quieres algo, no es difícil conseguirlo

  Cuanto más nos rechacen, más cerca estaremos del sí. No obstante, si tenemos tanto miedo al rechazo que evitamos por completo intentarlo, entonces alejaremos la posibilidad de que una nueva aventura nos pase en la vida. Si no creamos la oportunidad, nada pasará en tu vida. 

  Cuantas más veces perdamos, más cerca estaremos de ganar y dentro de la victoria, también está cercana la derrota

sábado, 17 de enero de 2015

El primer post del año...

   Siempre me cuesta mucho escribir el primer post del año. Es como si me entrara un respeto nuevo al blog, una deferencia a esa página vacía que es leída por las muchas personas que no conozco y respeto y por otras pocas personas que conozco y me respetan. No querer decepcionar ni a una ni a otras provoca que, si no tengo algo muy interesante que contar, el primer post del año se retrase en el tiempo. 

   Tenía un tema en mente incitado por las conversaciones que escucho cuando voy por la calle y que hace que preste atención a personas ajenas que, de repente, dicen algo que relaciono con mi día a día. Al final he decidido que voy a escribir sobre unas fotos que tomé ya hace bastante tiempo, de una iniciativa cercana a la calle en la que vivo. 

   Esta calle con un bonito, y premonitorio, nombre Imágenes, se convierte cada año durante la primavera en el escaparate de una reivindicación, llamada de atención o celebración de algún acontecimiento más o menos socialmente relevante. Por ejemplo, hubo un año que pintaron flores contra la crisis, otro peces y otro paraguas para concienciar por el uso del agua. 

   El año pasado nos pidieron a los vecinos que aportáramos zapatos que ya no usáramos. Desde mi casa, se dieron botas y sandalias viejas, de esas que dejas "por si acaso" y que por suerte fueron acertadamente eliminadas por mi madre para participar en esta obra. Todos los zapatos fueron coloreados y colgados de un cordel atravesado a lo largo de la calle. No tengo idea de cuántos zapatos pudieron colgar pero daban la sensación de cientos. 

   Ambas aceras fueran pintadas con huellas que llevaban a distintos caminos, aunque al final todas confluían en un punto, en el medio de la calle. 

   ¿Qué cuál era el tema? Pues no podría ser otro que ese que nos dice que "caminante no hay camino, se hace camino al andar" y es que, aunque haya escuchado más de un centenar de veces la frase de Machado, no deja de parecerme una de las frases más acertadas de la literatura española que conozco.



   Como psicóloga, pero especialmente como ser humano, tengo claro que podemos tener un alto grado de influencia del que tenemos sobre nuestro destino, más del que normalmente mostramos. Que, aunque existen situaciones trágicas o sorprendentes que pueden cambiar nuestra vida, en general podemos influir sobre la mayoría de las otras y procurarnos aquello que habíamos pensado (sea bueno o malo)

   Porque caminante no hay camino, son tus huellas las que hacen el camino al andar, para este año nuevo que nos toca, elige bien tu destino. Hay mucho sobre lo que tienes influencia