domingo, 27 de julio de 2014

Alternativas a la tristeza: comparar lo qué te pasa con lo que está pasando en otros lugares.

  Ya sabemos que poner el telediario no es una buena opción si te encuentras decaído. En general, los noticieros parecen estar planteados para dar noticias terribles muchas veces. De hecho, en ocasiones he oído que tras dar una noticia sobre un tema de estos que la reacción instantánea es los pelos de punta, los días posteriores parece que se genera un efecto en cadena, pues podemos ver varias noticias con las mismas temáticas, pongamos como ejemplo, la violencia hacia las mujeres. Casi nunca queda en una muerte, si no que los días posteriores se oyen dos desgraciadas muertes más.

  En este momento, además de las catástrofes áreas que han ocurrido, es lo que está pasando en la Franja de Gaza  lo que más me remueve por dentro. Creo que el sentimiento que surge cada vez que lo veo puede resumirse en dos palabras: "impotencia e incomprensión". No entiendo por qué y no sé qué hacer. 


  El otro día hablando del tema, un amigo me recomendaba este corto realizado por una autora estadounidense. Breve y claro. Directo al grano. 


  En el blog de la autora podéis ver la explicación de cada uno de los personajes que aparecen en él por si queréis investigar. Un dato curioso acerca de Nina Paley. Ella también lo pasó mal por amor. Su pareja se fue a trabajar a la India y cuando ella se fue a reunirse con él, él muestra un distanciamiento que le sorprende. Vuelve a una reunión a EEUU y él le manda un breve correo electrónico informándole de que la relación se acabado. Un golpe duro que Nina supo cristalizar y materializar en una película de animación. Una bonita forma de sacar partido a su dolor. Cuando el amor te duele, o dejas que te supere o lo sublimas en algo mayor que ese dolor. 

  Ojalá termine pronto este horror. ¡No a la guerra!



lunes, 14 de julio de 2014

Tengo celulitis

  Ir a la playa puede llegar a convertirse en un momento de insatisfacción para muchas personas. Empiezas a comparar tu cuerpo con el de los demás. Antes, ya has hecho una revisión delante del espejo evaluando desde todos las perspectivas qué te ha crecido más desde el año pasado o qué tienes mucho más flácido. 

  Los cuerpos esculturales existen. En algunas playas te los puedes encontrar. Personas que están durante todo el año trabajando sus cuerpos y realmente lucen un tipo espectacular en verano. Sin embargo, esto no es normal ni es la mayoría. Tenemos las imágenes que nos enseñan en las películas, televisión, Internet, etc. Aspiraciones de cuerpos difíciles de alcanzar. 

¿Y qué pasa con la celulitis?

   Probablemente, ésta será una de las mayores obsesiones de muchas mujeres, cómo conseguir "el culo perfecto", el que nos muestran todos los medios... Ayer una amiga en una playa andaluza me comentaba: "me estoy fijando que del 100% de las mujeres que están aquí, el 95% tienen celulitis. De hecho, creo que la única que no tiene es nuestra amiga". Efectivamente, hice una rápida panorámica y todas las mujeres tenían (teníamos) celulitis. No sólo las más mayores. También chicas de alrededor de 20 años la tenían. 

   Es muy difícil tener un cuerpo perfecto. Requiere de una dedicación y un tiempo que, a veces, no disponemos. Creo que es bueno y sano mantenernos en forma. Es mejor estar más bien delgado. Pero, ¿luchar contra la celulitis? A veces, es muy complicado. No podemos luchar contra la naturaleza, genética, hormonas (recordemos que para las mujeres es más complicado alcanzar un cuerpo esculpido porque tenemos menos testosterona)... 

  Lo mejor, disfrutar de la playa, la arena, el sol (con muchísima precaución), los chiringuitos, espetos, de nadar, las palas... Lo peor, la búsqueda de la divinidad en el cuerpo, buscar esos modelos tan perfeccionados y tantas veces retocados...

ENJOY YOUR SUMMER AND FORGET YOUR BODY! 

domingo, 6 de julio de 2014

El amor inteligente contra el amor apasionado

  Alice Munro, la gran premio Nobel, en sus Lunas de Júpiter afirma que existen dos tipos de amores. Uno sería el amor inteligente que es el amor "con la que uno se supone se casa"; el otro es el que "todo el mundo quiere de verdad, el que nadie quiera haberse perdido" y es más como una posesión.


  Probablemente, estos dos amores coincidan por el amor que Manuel sentía hacía su amante y su novia. El amor hacía Paula, era ese amor inteligente.  La conocía desde que volvió de Londres. Él entonces tenía 25 y ella 18. Habían, como se suele decir, crecido juntos. Su forma de pensar se había adaptado mutuamente a lo que pensaba el otro y, aunque Manuel criticaba las cosas que decía Paula cuando estaba con Mamen,  realmente a Manuel le encantaban esas excentricidades de Paula: su preocupación por la moda, sus deseos de ser una estrella, su sofisticación,  sus maneras francesas que le hacían mirar a todo el mundo desde su punto de vista arrogante... Eran la pareja ideal. La que le hacía aparentar lo que deseaba ser en la vida. A la que deseaba proteger y amar.


  Aunque suene tópico, Mamen era todo lo contrario. Representaba lo mundano, lo carnal. Necesitaba poseerla porque cada vez que lo hacía, Manuel podía ser quién realmente quería ser pero no se atrevía.  Era lo que a él le gustaba cuando no tenia en cuenta ni lo que querían sus padres para él,  ni lo que la sociedad le había dicho qué buscara,  ni lo que él se había convencido que tenía que ser. Cuando estaba con Mamen él tan sólo era Manuel porque con Mamen se sentía a gusto; nunca lo juzgaba, nunca lo criticaba, le reforzaba esa poca autoestima que le quedaba, esa libertad que había adquirido en sus días viviendo en Londres, la libertad de ser tu mismo.

  Sin embargo,  un día Paula se cansó de Manuel. No porque descubriera su relación con Mamen. Fue por otros motivos también relacionados con mentiras y engaños. Y cuando Paula lo dejó fue como si hubiera dejado todo. La ruptura de la relación entre Manuel y Mamen fue la consecuencia inmediata.  Cuando él siempre le había dicho a Mamen que la culpabilidad era lo que le mantenía unido a Paula; el hecho de que salieran desde muy jóvenes y que él se hacía cargo de ella y se ocupaba de ella ("¿¿¿la cuidaba???"). Según él, eso era lo único que lo unía con Paula. Y, por eso Mamen lo respetaba, porque siempre creyó en el buen corazón de Manuel y estaba segura que sólo por ser buena gente seguía con Paula, por su compromiso con ella pero que cuando ella se marchara,  él se sentiría libre y sin culpa y podría estar al lado de Mamen y así podría sentirse el mismo como siempre ella conseguía que se sintiera.

  Pero los miedos son fuertes y, a veces, no es fácil ser uno mismo. Cuando se fue Paula, se acabó el amor inteligente. Pero también se acabó el deseo de posesión de Mamen...