domingo, 9 de diciembre de 2012

Domingos por la tarde

Tengo una amiga que odia los domingos por la tarde, algo que suele ser muy común entre un gran número de personas. Sin embargo, a ella lo que no le gustan no es que existan los domingos por la tarde, lo que no le gusta es el poco provecho que les damos. Parece verdad.

La mayoría de la gente se queja de los deprimentes que son los domingos. Y más los de invierno. Y lo único que hace para solucionarlo es poner la estufa y pasarse sentada durante horas viendo la tele. Es decir, confirmar que son deprimentes. Los más osados, cogen un ordenador o se leen un libro.

Sin embargo, la gente evita salir a la calle y relacionarse, cuando una de las razones que más se dan para odiar los domingos es que son aburridos y una de las estrategias más fáciles para solucionarlo es compartiendo con otros algún interés, pasar un buen rato con la gente que quieres.

En general, los bares están vacíos e incluso tienen que inventar eventos para animar a la clientela a que vayan. Y si consiguen que vayan, entonces descubren que los domingos por la tarde hasta tienen sentido.

Creo que los domingos por la tarde se merecen mucho más. Aunque hayas salido el día anterior, se suele estar descansado. Es previo al día de trabajo o escuela por lo que tienes que evitar dedicar el tiempo a tareas relacionadas con lo que haces toda la semana, ya que a partir del día siguiente a las 8 les dedicarás cinco días enteros. Las tareas hazlas el viernes (o el sábado depende de si trabajas) y el domingo pásalo bien para que al día siguiente cuando llegues a tu sitio de trabajo sepas que esa no es sólo tu vida. Que tu vida también es lo que viviste ayer por la tarde y cuando te acuerdes del fin de semana, recuerdes con una sonrisa, que te divertiste hasta el último segundo.

El problema no son los domingos por la tarde, pues si los quitaran entonces el problema pasarían a ser los domingos por la mañana. Así hasta que nos quedáramos sin días libres... El problema es como dice mi amigas que: "no los aprovechamos porque parece como si nos tuvieran encerrados". 

viernes, 7 de diciembre de 2012

¿Cómo piensan los hombres? (Segunda parte)


Hoy mismo puede ser un buen día para continuar analizando el tema de Los Planetas. Es la segunda parte de un post anterior. 
“He estado durmiendo hasta las 6” : Más relax, tranquilidad…
“Y después he leído unos tebeos de Spiderman que casi no recordaba: Distracción, distracción y distracción y saber apreciar esa distracción.
“He puesto la tele. Había un partido y Mendieta ha marcado un gol realmente increíble” : Más distracción aún…
“Me puesto triste el momento justo antes de irme” : Se ha puesto triste durante un momento. ¿Tendrá algo que ver que durante todo el día haya estado distraído y ocupado en quehaceres que le gustan? ¿Tendrá algo que ver que no le ha estado dando vueltas a un tema?
“Había quedado de nuevo a las diez…” : Muchas mujeres a esta cita ya no se apuntarían porque es cierto que las mujeres generalmente tienen o asumen más responsabilidades en su vida diaria.
“Hoy no he quedado contigo, no hacía nada de frío” : Sale a pesar de que no ha quedado con esa persona, que otra vez vuelve a estar con los amigos. Y de nuevo valora la climatología positivamente sin pararse a pensar más.
“He estado con Erik hasta las 6…No he vuelto a pensar en ti hasta que he llegado a casa” : ¿¿Hasta las 6 de la mañana sin volver a pensar en esa persona!!?? De nuevo, es demasiado tiempo. Una mujer en algún momento hubiera vuelto a pensar en la persona pero sobretodo a hablar de esa persona, de lo que sienta hacia ella, de lo que le echa de menos y de lo que le gustaría que fuera su vida y no es.
Obviamente, esto es una canción. No es la vida real de lo que pasa por la cabeza de nuestro protagonista. Sin embargo, creo que responde bien a esas preguntas que me hacia mi amiga y que coloqué en el primer post. Sí que se come la cabeza y sí que piensa en ella. Pero no lo hace tanto, ni tantas veces, ni con tanta intensidad. Sabe disfrutar de los momentos de soledad en su casa y de los momentos en compañía con sus amigos. Y así probablemente estará más tranquilo para cuando vea a esa persona por no haberse sobrellenado de opiniones de otra gente, malas actitudes y de no haber podido disfrutar de un buen día.

De hecho, creo que el hecho de que una mujer haya interpretado esta canción puede ser una muestra más de que las mujeres pensamos demasiado. Perdonadme porque sé que he generalizado bastante pero creo que puede explicar bien algunas diferencias en las actitudes ante las relaciones. Que cada uno se quede con lo que quiera ó con lo que le sirva. 
Y aquí dejo otro vídeo de este mismo tema. Este vídeo es muy divertido. 


¿ Cómo piensan los hombres?



El otro día una amiga estaba mal y necesitaba respuestas. Aunque suele ser una amiga muy positiva, necesitaba saber el por qué de cómo piensan los tíos. Y decidió comprarse para encontrarlas Los hombres son de Marte y las mujeres son de Venus.
Estaba pensando en esto  que mi amiga me había wasipeado y para no pensar en ello e intentar distraerme puse la carpeta de música “descargas spanish” y sonó la canción de Los Planetas “Un buen día”. Me encanta este tema por lo positivo que es.
El protagonista de la canción es un chico que relata un día de su vida que considera un buen día. Y creo que este tema, escrito por un hombre, relata bien cuáles son algunas de las diferencias principales entre hombres y mujeres y puede responder a la pregunta de ¿él no está mal?¿él no se come el coco?¿él no piensa en mí?
Es un tema largo por lo que lo dividiré en dos post. Si dejo fuera algunas frases de la canción y consideráis que también existen diferencias, por favor, compartirlas. Empezamos:
“Me he despertado casi a las 10 y me he quedado en la cama más de tres cuartos de hora y ha merecido la pena”:  Una mujer en la cama 45 minutos más desde que está despierta, es una mujer comiéndose el coco por decenas de asuntos: “trabajo, limpieza, hombres, estudiar, salir para ver a quién le gusta”. En general, las mujeres tenemos poca capacidad para pensar en temas más neutros emocionalmente, es decir, libros, comics, música, cine… o en temas positivos, como hobbies o intereses.
“Ha entrado el sol por la ventana y han brillado en el aire algunas motas de polvo. He salido a la ventana. Hacia una estupenda mañana”: Ves brillar motas de polvo y te anima a asomarte a la ventana. Si eres mujer lo más normal es que esas motas recuerden a lo sucio que se pone todo y lo poco que duran las cosas limpias. O en mi caso, a lo poco que me gusta limpiar... Y después de esto, ¿te das cuenta del día tan maravilloso que hace?
“He bajado al bar para desayunar”: ¿Sólaaaaa??? Una mujer casi nunca va sola a un bar ni para desayunar, ni para comer, a no ser que sea por causa del trabajo y está el tiempo estricto que dura la comida. Y menos una mujer baja a tomarse sola una copa. Y ahí nos perdemos una fuente de distracción y oxigeno que en algunas ocasiones puede ser importante.
“Y he leído en el marca que se ha lesionado el Niñato”: Distracción, distracción, distracción… ¿Tú te sabes distraer?¿Sabes mantener tu mente ocupada en otra cosa?¿Aunque no sea algo muy importante?
“No me he acordado de ti hasta que ha pasado un buen rato: ¿Qué hora puede ser ya??? ¿Más de las 11??? Lleva despierto más de una hora y hasta entonces no se ha acordado de manera consciente de ti (suponemos que una persona importante de su vida). ¿Cuántas mujeres podrían aguantar más de una hora sin pensar en esa persona importante? O sin pensar en si está sola o con pareja, lo bien que está en ese estado civil o en cualquier detalle relacionado con el amor.
“Luego han venido estos por aquí y nos hemos bajado a tomarnos unas cañas y me he reído con ellos”: Aquel grupo de mujeres que tuviera tiempo para quedar al mediodía con las amigas, sabiendo que después va a quedar por la noche –como más adelante escuchamos- porque le da tiempo a hacer todo lo que tiene que hacer (los asuntos comecocos), quedan y ¿se ríen??? Probablemente, sí se reirían pero más de un 80% de la conversación versaría sobre si le ha llamado o no, si va a quedar o no, si hay posibilidades o no… Cada una iría contando su experiencia con cada uno que le gusta, mientras que las otras les aconsejan algo que ellas mismas no hacen y las risas serían casuales, porque alguna de ellas hiciera alguna broma oportuna sobre alguno de estos temas. Los hombres directamente intentan hablar de temas que les provocan gracia o simplemente cuentan chistes.
Seguimos otro buen día. 

La canción para que la escuchéis.


domingo, 2 de diciembre de 2012

ELLA, mi amiga


     Le acaban de romper el corazón a una amiga (ELLA) . Ha sido un chico (ÉL) con el que había empezado a mantener una relación, aún nada serio, todavía en fase “nos estamos conociendo” . ÉL le había propuesto quedar mañana en la mañana para una “cañita al sol”. Todas las amigas (y amigos) en una reunión  este mediodía  lo hemos juzgado  positivamente porque hemos coincidido que cuando alguien al que hasta ahora sólo has visto de noches te propone quedar por la mañana y ¡un lunes!, es porque quiere algo más...  Cuánto nos hemos equivocado. 

         ELLA y ÉL han empezado a hablar (la noche de antes) para concretar la cita "mañanera" y supongo que un sentimiento de culpa lo suficientemente fuerte antes de irse a la dormir y siempre difícil de mostrar a la cara ha servido para que ÉL le dé un anticipo de la reunión de mañana.

      ELLA ha descubierto que no es una reunión casual o una cita de esas que se van sumando hasta que consigues conocer perfectamente hasta los dedos de los pies del otro. Es la cita para confesar que realmente está enamorado de OTRA (OTRA con la que, para que se quede más tranquila ELLA, aún no ha pasado nada). Y esto era algo que hasta este momento dudaba pero que haber tenido un affair con ELLA le ha servido para darse cuenta que está enamorado de OTRA. Como dice mi amiga: “estar conmigo le ha servido para desojar la margarita y el último pétalo ha sido: la quiero”.

        Ahora mismo soy la única amiga que lo sabe, la única a la que se lo ha contando y de verdad que no sé qué decirle. ELLA que siempre dice que yo le doy muy buenos consejos y hoy, cuando más los necesita, me ha dejado sin palabras. Y, por supuesto que, aunque estoy triste y desilusionada,  no voy a tirar de topicazos (“si será ca….”). No voy a usarlos, porque sé que mostrando mi ira voy a dañarle más. Además ni tan siquiera lo pienso. Creo que él ha cometido un error. Simplemente, bastante doloroso.

    Y el mayor error que ha cometido no es no darse cuenta que estaba enamorado de OTRA ANTES de enrollarse con mi amiga, ANTES de decirle lo guapa que era y ANTES de alabarla por lo mucho que le gustaba a sus amigos que ellos estuvieran juntos. El mayor error que ha cometido es escoger para darse cuenta a una persona herida.  Eso ÉL no lo sabía cuando la escogió ya que dudaba de si realmente estaba enamorada de la OTRA ó de ELLA. Porque las heridas del corazón que ELLA tiene, no se ven, porque en realidad no sangran. ÉL no sabía que ante una apariencia tan segura y firme como mostraba mi amiga, se escondía justamente la persona más lastimada que podía haber escogido para comprobarlo. Precisamente, la que no quería abrir su corazón porque “Mari, tengo miedo que al final me haga daño”. 

sábado, 24 de noviembre de 2012

Personas que hablan claro

  Valoramos a las personas que hablan claro como personas sin dobleces, incapaces de criticar por detrás, apreciamos su honestidad y la honestidad la interpretamos como " de ser buena gente". Y un día esa persona, siguiendo su conducta honesta, nos hace daño y nos sentimos más heridos y mucho más defraudados que si nos lo hubiera hecho cualquier otra, principalmente, porque estamos desprevenidos. 

  Las personas autistas o Asperger suelen hablar muy claro y no es porque sean más o menos buena gente que otras. Lo hacen porque tienen un problema en su sistema comunicacional y no saben hacerlo de otra manera. 

  Por tanto, protejámonos ante esta característica de estas personas y no nos desilusionemos cuando un día llega la persona con la que mantienes una relación que valoras como hermosa, que siempre te habla claro, una persona que te dice que te quiere y que te adora, que estás más delegada o más gorda, que esa falda/camisa te queda peor que la otra, que cuando se enfada te explica sin miramientos qué has hecho mal, te explica detenidamente en qué te has equivocado, que parece que no tiene ningún tipo de doblez en el amor por ti, nos viene y nos dice que ha conocido a otra persona. Entonces, lloraremos e imploraremos "no me lo esperaba", "de él/de ella ¡no!", "con lo buena persona que era", "no puede ser verdad"...

  Recuerda que lo único seguro que sabíamos de esa persona es que no utilizaba ningún tipo de tacto lingüístico a la hora de hablar contigo, ningún tipo de miramiento (para decir lo bueno y lo malo). Si evaluamos su conducta lingüística como lo que es, una conducta y no le damos un valor moral de bondad a esa conducta, podremos restaurarnos antes de la desilusión.  Es la mejor forma de no llevarse sorpresas o de que éstas sean más llevaderas... 

jueves, 22 de noviembre de 2012

El síndrome de Estocolmo en las empresas españolas


  En los últimos años hemos asistido espeluznados a un cambio en las condiciones laborales de las empresas españolas. Es importante matizar que no es en todas, puesto que muchas empresas están ignorando el abanico de posibilidades que las últimas reformas laborales les han dado para dejar a la mínima expresión los derechos de sus trabajadores (GRACIAS). Sin embargo, hay algunas que si siempre fueron desalmadas, con la crisis su actuación ante los trabajadores se agrava.

  ¿Qué pasa con los trabajadores? En general, siempre escuchamos que la gente tiene miedo, pero se llega hasta un punto que lo que era temor pasa a ser alienación. Trabajadores que ni opinan, ni sienten, ni padecen. Sólo se preocupan en echar las horas que la empresa les exige, incluso con salarios que no dan ni para pagar la sospechada única causante del síndrome “puedoresistirtodaclasedehumillaciones”: la hipoteca. Incluso en algunos casos parecen que sufren una especie de síndrome de Estocolmo, defendiendo el hecho de no tener condiciones laborales adecuadas, salariales o “saludables” (es duro escuchar a un trabajador amparar que no pasa nada porque en su empresa -con unas cuentas de resultados  favorables- no haya papel higiénico).

  En una factoría cercana a mi localidad, para mejorar las condiciones de seguridad en la empresa, se marcó una línea en el suelo por el medio de la planta y así llegar hasta tu zona de trabajo, alejado de los laterales para evitar que te puedan caer, montañas de neumáticos. Los trabajadores se fueron una noche de la empresa sin esa línea amarilla y cuando regresaron  al día siguiente la empresa “apareció” con ella. Nadie les explicó para qué servía y ellos tampoco lo preguntaron. De hecho, si se pasa una rápida encuesta, todavía casi ninguno sabe contestar para qué sirve esta línea pintada en el suelo. Pero desde el primer día todos ellos empezaron a caminar sobre ella. Ya no iban al lugar que ocupaba cada uno por las partes seguras por las que solían ir. Todos marchan por esa línea callados, en fila y con la cabeza cabizbaja.  A estos trabajadores sólo les falta el pijama a rayas para recordarnos a una escena de épocas pasadas.

  En esta empresa hay representación sindical. De la buena, que la hay y mucha. Un tipo de representación que nadie conoce porque de ella nunca se habla en los medios (y lo que no sale en los medios, no existe). Esa que consigue a cambio de acosos, calumnias y querellas en los juzgados sobre su  persona por parte de la empresa  que los compañeros, no sólo cobren los 800 euros de nómina puntualmente a fin de mes, sino que lucha porque se cumplan los días libres por hospitalización de un familiar, el permiso de paternidad o que haya mejoras en la manipulación de cargas de los neumáticos y así evitar que estos trabajadores antes de los 50 acaben en las salas de espera de traumatología del hospital de su comarca colapsando las listas de espera y aumentando el gasto de la sanidad pública.

   Ellos son los únicos libres del síndrome de Estocolmo en la empresa, son los que saben que no les deben nada más a la empresa que respeto, un trabajo bien hecho y una productividad dilatada, son los que un día a pesar del miedo a no pagar sus hipotecas, se quitaron el pijama a rayas. Y sus compañeros están contentos con ellos y por detrás, sin que nadie les oiga, les dan las gracias y les piden que luchen por otras mejoras que también necesitan. 

miércoles, 21 de noviembre de 2012

¿¿Y si nunca encuentro al amor de mi vida???


  Si alguna vez ha pasado esta pregunta (o parecida) por tu cabeza y tienes un amigo o amiga psicóloga con el que quieras compartir tu malestar, preocupación o desilusión  por seguir sólo, por favor, no se lo pongas tan fácil para rebatirte y procura formular esta preocupación de otra manera para que se lo “curre”.

 A priori, estás utilizando tres términos que están más presentes en personas pesimistas que en personas optimistas:

   1. Y si… : Los famosos “ysis”: y si me caigo; y si tengo un accidente; y si  no me cogen; y si no le gusto; y si hago el ridículo y si me va mal; y si y si y si…y si te mueres!. Pues  alá si te mueres se acabó.¿ A qué eso no te lo has preguntado ninguna vez? Tenemos que aprender que la mayor parte de las ideas irracionales empiezan formuladas por esas dos palabras. Si sabemos esto, tendremos más posibilidad de identificarlas y eliminarlas.  

   2.Nunca:  ¿¿¿No había otro adverbio de tiempo que utilizar?? Vete al Word, escribe nunca y comprueba los sinónimos. ¿Te dan ganas de llorar? “Jamás, en la vida, de ningún modo, encontrarás al hombre de tu vida”. ¡Toma ya! Eso es lo que te acabas de decir porque los sinónimos no sólo están en el diccionario del Office, también están en nuestra cabeza.  Estás haciendo una atribución permanente y, ya lo sabes, lo que pensamos que es permanente, no se puede cambiar. Estamos alejando nuestras posibilidades.

  3.De mi vida: Vida, otra palabra interesante para buscar en los sinónimos del Word y sustituirla en la pregunta formulada:  “¿y si nunca encuentro al amor de mi existencia?”. Así suena hasta exagerado ¿verdad? Además, esperar el amor de tu vida, no sólo es limitante para ti porque deja fuera de esa posibilidad a todas las personas del mundo excepto a una, sino que también es egoísta porque genera presión sobre la otra persona. Si  estás al principio de una relación en la que todavía no se sabe si va  a salir para adelante o no, no creas que diciéndole "eres el amor de mi vida", le vas a enamorar. Es demasiada presión para cualquier persona sentir que es algo tan importante para el otro, demasiada responsabilidad saber que eres el único posible.   
   
   Este tipo de cuestionamientos son el motor de la depresión. Y ahora…¿cómo se podría reformular de un modo optimista esta pregunta?

  Una canción hermosa y muy irracional...


lunes, 19 de noviembre de 2012

¿Por qué la gente me quiere y yo me odio?


Hay personas muy queridas por los demás que se odian a sí mismas, por increíble que parezca. Quizás tenga que ver con que sufren una especie de síndrome del impostor que sirve para denominar "cuando el competente se considera incompetente". La primera vez que oí hablar de este síndrome fue a través de una amiga, pero nosotras lo aplicábamos al amor y la dificultad  de encontrar pareja muchas veces por el miedo que tenemos a que la otra persona nos descubra, a que "el otro" sepa realmente cómo somos. 

Supongo que si pudiéramos escuchar qué pasa por la cabeza de la persona más buena del mundo durante 24 horas, esa persona nos defraudaría puesto que descubriríamos que esa persona en algún momento se enfada, sin querer piensa mal de otro o, incluso, puede sentir algún tipo de envidia o celos. Pero si llevamos esto al absurdo, utilizando la escatología, es como si pasásemos 24 horas con el hombre o la mujer más bella del mundo, a la que más deseamos. Creo que el deseo sexual que sentimos hacia esa persona se esfumaría o, como mínimo, se amortiguaría tras ser testigo uno por uno de todos sus procesos escatológicos (exceptuamos de este ejemplo a las personas fetichistas obviamente).

En definitiva, nadie es capaz de guardar la compostura mucho tiempo seguido, nadie es capaz de mostrarse de una cara todo el rato. Y menos si está a costumbrado a pasar mucho tiempo sólo y convivir mucho consigo mismo, mostrándose tal y como es -como les suele pasar a las personas que no tienen pareja, especialmente, a las que viven solas-. Las personas somos blancas y negras y ambos colores tienen cabida dentro de nosotros. Si la tolerancia es un gran valor, empecemos a aplicárnosla a nosotros mismos. O, al menos, no te odies tanto. 


domingo, 18 de noviembre de 2012

Another earth (Otra Tierra)

Me encantan este tipo de pelis que mezclan el drama de la vida cotidiana con la espectacularidad de la ciencia ficción y consiguen provocar un halo de esperanza en las tragedias de la vida diaria.  Es de estas pelis a las que llegas sin saber qué extraordinaria barita mágica ha hecho que la escojas a ella entre las miles de películas que hay en el videoclub. A continuación, un diálogo increíble de la peli. Os recomiendo que antes de leerlo, la veáis. 

HISTORIA DEL COSMONAUTA RUSO

Rhoda: ¿Nunca escuchaste la historia del cosmonauta ruso?

John: Gracias.

Rhoda: El cosmonauta ...es el primer hombre que viajó al espacio. Los rusos ganaron a los americanos. Despega en una gran nave espacial pero la única parte habitable es muy pequeña. De modo que el cosmonauta va ahí metido y tiene una ventana circular. Mira por ella, y ve la curvatura de la Tierra por primera vez. Es el primer hombre en ver el planeta del que procede. Y se pierde en ese momento. Y, de repente, empieza a oír unos golpecitos extraños en el tablero de mandos. 

John: OK, sí. 

Rhoda: Arranca el panel de control. Saca sus herramientas. Intenta encontrar el sonido. Intenta parar ese ruido. Pero no lo encuentra. No puedo pararlo y continúa...Unas pocas horas después se siente torturado.
Después de unos días oyendo el ruido, sabe que estos pequeños golpecitos le volverán loco. Perderá la razón. ¿Qué va a hacer? Está en el espacio, ¡sooolooo!, en un armario espacial. Le quedan 25 días con este sonido. Entonces, el cosmonauta decide que la única forma de conservar la cordura es enamorarse del ruido. Cierra los ojos, se adentra en su imaginación y luego los abre. Y ya no oye los golpecitos más. Oye música. Y se pasa el resto del tiempo navegando por el espacio en la gloria total y ... en paz. 



sábado, 17 de noviembre de 2012

La dama de hierro


Con este título hago referencia a la película del año 2011 dirigida por Phyllida Lloyd y protagonizada por Meryl Streep. Este post no tiene la osadía de ser una crítica de cine, ni siquiera utilizando una información muy re-conocida como es la actuación galardonada de Meryl Streep, sino más bien de una frase que me sorprendía al inicio de la película. La frase decía algo así como “película recomendada para la educación de igualdad de género”. Conociendo algo de la historia de Margaret Thatcher, en mi cabeza no concordaba esa frase con lo que para mí debe de ser el camino a la igualdad de género. Y la visión que la película muestra sobre la vida de la Thatcher así me lo confirma.
M. T. como parece que la llamaba familiarmente su compañero,  se muestra en la película como  una  mujer  dura, con unas convicciones firmes y sin miedo a tomar decisiones. Una mujer convencida que las medidas que toma durante su carrera política son las mejores y que no existe otra posibilidad, otra decisión diferente a la alternativa tomada.  A la vez la película muestra los tópicos propios del género femenino puesto que se refleja la parte más familiar de su vida, haciendo mucho hincapié en su historia de pareja y denotando una gran pasión por su marido.
Así, en un momento dado la película muestra un paraje de la historia cuando en 1982, Argentina invade las Islas Malvinas intentando hacerse con ellas. La película dibuja a una Thatcher  que no duda en declararle la guerra a Argentina desoyendo el consejo de sus compañeros de partido o de la administración de Estados Unidos. Se produce una guerra en las que mueren alrededor de 255 soldados británicos y 649 argentinos. En este punto utilizaré una cita de otra mujer, también Primera Ministra –antes que la Thatcher-  en otro país (Israel) y también conocida como dama de hierro. Golda Meir decía que “un líder que no duda antes de enviar a su nación a una guerra, no es apto para serlo”. Nadie puede saber qué ocurrió en la cabeza y en el corazón de la Thatcher cuando tomó esa decisión. Sin embargo, la película no refleja que dudase antes de tomar esta decisión, sino que más bien refleja como una decisión que le sirve para alcanzar una posición mayor en un mundo de hombres. No obstante, la película sí muestra la empatía de la mandataria tras la muerte de los soldados ingleses durante la guerra escribiendo cartas individuales a sus familiares haciendo alusión a su condición de madre (ahora sí la protagonista hace referencia a  una condición única femenina, en cada carta que manda a la familias condición que no le sirvió para haber evitado esas muertes inútiles). 
Considero que repetir los esquemas que los mandatarios políticos, en su mayoría hombres, han realizado durante siglos de historia, no es una forma de alcanzar la igualdad de género. Creo que los individuos tienen que alcanzar la igualdad sin perder aquello que les caracteriza. Aunque también comprendo que a veces para sobrevivir hay que adaptarse al medio. La Thatcher no fue una mujer común puesto que fue la primera mujer Primera Ministra en un continente en el que hasta entonces sólo habían ocupado esos puestos los hombres. Tampoco fue común puesto que se exhibe como una mujer con cualidades más propias del género masculino (agresiva, autoritaria y con una alta capacidad de liderazgo). Por lo que, no recomendaría esta película como “enseñanza de la igualdad de género”. Simplemente, la recomendaría sin más etiquetas.

viernes, 9 de marzo de 2012

Puñetazo de color morado

   En los últimos años, especialmente desde la aprobación de la Ley de Igualdad, en las concentraciones y manifestaciones que partidos políticos, sindicatos y, especialmente, organizaciones de mujeres han convocado para conmemorar el día 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, siempre ha habido algo que celebrar, alguna nueva mejora que se conseguía cada año. Por supuesto, sin dejar atrás estas organizaciones el carácter reivindicativo de este día y seguir denunciado la falta de igualdad real entre hombres y mujeres.

  Sin embargo, este año, el debate/la reivindicación/el centro de atención ha sido desviado o manipulado intencionalmente hacia materias mucho más nimias y poco centrales en este momento. Me refiero a la manipulación hecha para centrar el foco en el lenguaje.

  Durante esta semana se han aprobado leyes o se han vertido comentarios que tienen mucha más relevancia social y, por supuesto, una mayor influencia contra el objetivo de conseguir esa igualdad que hablar a estas alturas del lenguaje. 

  De nuevo, se ha vuelto a hablar de la ley del aborto y su modificación  y el intento por parte de algunos de relacionarlo con una violencia estructural. 

  Asimismo, se ha aprovechado el día para ratificar en el Congreso la reforma laboral

  Sólo una cuestión. Alberto Ruíz-Gallardón tiene miedo a que las mujeres pierdan el empleo o no encuentren uno a consecuencia del embarazo. Y me pregunto, sabrá Alberto que ha votado a favor de una ley en la que desaparece la bonificación de maternidad a las empresas, que sólo uno de los progenitores pueda acogerse el derecho a la lactancia o que la reducción de jornada tiene que ser diaria...


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